Con las refugiadas y los refugiados de Palestina

EN GAZA, LA SALUD MENTAL DE NUESTROS DOCENTES TAMBIÉN ESTÁ EN RIESGO

Twitter
Facebook
WhatsApp

Los repetidos conflictos en Gaza han dejado un impacto imborrable en el bienestar psicológico, social y emocional de toda la población palestina que vive en el enclave costero, incluidas las personas refugiadas de Palestina.

Las cicatrices causadas por esta violencia pueden tener efectos agudos a corto y largo plazo en la salud mental de quienes sobreviven a la violencia extrema. Esto afecta en gran medida a los niños y niñas, y también a sus docentes.

Ahmed Thabet, uno de los especialistas del Programa de Salud Mental y Apoyo Psicosocial de UNRWA, explica que «el reciente conflicto ha dejado un impacto psicológico devastador en toda la población de la franja de Gaza, incluidos docentes y estudiantes. Muchos han perdido a un familiar o amigos o incluso su hogar. Además, el efecto del miedo a los bombardeos indiscriminados causó un gran impacto psicológico».

Tras la última escalada de violencia, que dejó 256 palestinos muertos en Gaza, organizamos varios talleres para proporcionar a las profesoras y profesores de UNRWA los mecanismos de afrontamiento que necesitan para procesar el trauma de los múltiples ciclos de violencia que han vivido y capacitarlos para ser agentes de apoyo y recuperación para miles de estudiantes de UNRWA a quienes enseñan cada día.

«Los profesores de Gaza han sobrevivido a algunos de los momentos más estresantes y agónicos. Necesitan un espacio seguro para aprender a verbalizar adecuadamente su miedo, su ansiedad y sus problemas. Con estas actividades, intentamos mitigar el impacto psicológico del reciente conflicto en el personal. Cuidar del personal de UNRWA es el primer paso vital para apoyar a la población refugiada en general», explica Iyad Zaqout, Jefe de la unidad de salud mental del Programa de Educación.

Desde UNRWA estamos trabajando para atender las necesidades de los alumnos y alumnas refugiadas de Palestina, a través de estos talleres y también con intervenciones directas. El apoyo psicosocial a través de los campamentos de verano contribuye a su bienestar físico y mental. Este año, un total de 150.000 estudiantes participarán en las actividades de verano en julio y agosto.