Con las refugiadas y los refugiados de Palestina

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Recetas contra el olvido

¿Sabías que difundir los saberes culinarios es un importante instrumento de resistencia para la población refugiada de Palestina?

La comida reafirma su identidad y perpetua la memoria íntima y colectiva de una comunidad que sigue anhelando el regreso a sus hogares en espera de una solución justa y definitiva a su difícil situación.

En 1948, más de 700.000 palestinos y palestinas fueron obligados a abandonar sus hogares y sus pueblos debido a la guerra árabe-israelí. A ese evento lo llaman la Nakba: la catástrofe, para designar el éxodo palestino. Desde entonces, viven refugiados dentro de su propio territorio o en otros países de Oriente Próximo, como Siria, Líbano y Jordania.

Dentro de este mapa de desposesión y vulneración de derechos hay que situar a 12 mujeres cuyos relatos y recetas hemos recopilado en el libro ‘Recetas contra el Olvido’, de la mano del Basque Culinary Center, la Diputación Foral de Bizkaia y UNRWA Euskadi. La mayoría de estas mujeres se sienten atrapadas: no pueden regresar a sus lugares de origen, pero tampoco pueden integrarse en un país que no les reconoce como ciudadanas de pleno derecho.

¡Descarga el libro!

¿Quieres saber más sobre ellas?

Ser refugiada de Palestina en Líbano significa que tus Derechos Humanos son vulnerados diariamente. Así nos lo han trasladado Mariam, Alia, Suha o Hannan, entre otras. Habitan en campamentos superpoblados con infraestructuras deficientes, y están acostumbradas a que sus propios hogares sean inseguros. Transitan con cuidado por calles estrechas donde el cableado eléctrico y el del agua apenas sí se distinguen, con el riesgo de sufrir daños permanentes.

Soportan pacientemente la prohibición de ejercer casi más de 40 empleos por el mero hecho de ser personas refugiadas de Palestina. Ni siquiera son consideradas formalmente ciudadanas, por lo que no pueden reclamar los mismos derechos que nacionales de otros países residentes en el país. En definitiva, hacen frente a una discriminación legal, institucional y social que niega su derecho a tener una vida digna.

© Joe Sakr. Luisa López Tellería con las mujeres refugiadas de Palestina en la cocina de Soufra, campamento de Burj Barajneh, Beirut.

A pesar de todo ello, todas y cada una de las mujeres que conocimos en nuestro viaje, siguen desplegando estrategias de resistencia para lograr tener una vida plena que merezca ser vivida para ellas y sus familias. Además, seguirán trabajando para que el legado gastronómico de Palestina no sea borrado por la historia, recuperando las recetas tradicionales de sus tierras y traspasando sus conocimientos a hijas y nietas.

“La cocina palestina es muy importante para nosotros, ya que es
parte del patrimonio palestino y lo transmitimos de generación en
generación. Nos aseguramos de que nuestros hijos no olviden la
gastronomía palestina. Siempre nos aseguramos de transmitirlo a las
siguientes generaciones para que no desaparezca”.
Dareen Ali Dahwish