LA AGENCIA VASCA DE COOPERACIÓN APOYA LA INTERVENCIÓN HIGIENICO-SANITARIA EN SIRIA CON 200.000 EUROS

Aunque las revueltas en Siria empezaron en marzo de 2011, fue en 2012 cuando el CICR declaró que el país se encontraba en Guerra Civil. Tras más de 4 años de conflicto, son miles los muertos, heridos y desplazados en el país. Además de bombardeos masivos, también se llevan a cabo violaciones de los Derechos Humanos por parte de ambos contendientes haciendo que la primera víctima sea la sociedad civil.

 

La población refugiada de Palestina que vive en Siria es la más afectada por el conflicto, puesto que ya era vulnerable antes de él. Tenía los índices de pobreza más altos, viviendo en situación precaria. Actualmente, según UNRWA, la totalidad de las 560.000 personas refugiadas de Palestina en Siria necesita ayuda humanitaria.

 

Muchas de ellas han tenido que huir de los refugios que se encuentran en zonas de conflicto para ir hacia zonas más seguras, sin poder llevarse enseres personales suficientes. Esto supone un reto para UNRWA, puesto que las condiciones higiénico-sanitarias son muy difíciles: hay hacinamiento en los campos de refugiados o falta de agua potable.  De ahí la importancia de la aportación de la Agencia Vasca de Cooperación. Gracias a ella se van a distribuir 1.781 kits infantiles para menores de un año, que cuentan con gorros, petos, pañales, toallas, champús, entre otros enseres básicos y 3.550 kits familiares, que cuentan con pasta de dientes, jabón, palanganas o detergente. En total, serán 15.981 las personas beneficiadas, de las cuales se prevé que 6.958 sean mujeres y 4.402 menores.